El principal reto consistió en definir el rol de Soul Trainers y determinar cómo podría diferenciarse en un contexto donde las interacciones físicas estaban disminuyendo, producto de los cambios provocados por la pandemia de COVID-19. Además, fue necesario evaluar de manera objetiva el nivel de omnicanalidad que la marca sería capaz de implementar de forma efectiva.
El proyecto se inició con el enfoque en fortalecer la identidad visual de la marca, comenzando por la redefinición del logotipo y la creación de un territorio visual coherente. A lo largo del proceso, se trabajó en la definición integral de la experiencia de la marca, tanto en el entorno online como offline, asegurando que estuviera alineada con los valores y objetivos de Soul Trainers. La fase final se centró en el diseño del layout de las tiendas, buscando la mejor manera de que los clientes no solo pudieran identificar fácilmente las categorías en las que la marca se especializa, sino también vivir una experiencia de compra fluida y atractiva que refleja la esencia de la marca en cada punto de contacto.